Los batwa, una etnia africana que apenas supera el metro de estatura, se resisten a perder su cultura, evitan al máximo el contacto con otras etnias para no contraer sus enfermedades, no usan ropa, “para que no se les ensucie la piel”, y creen que todas las enfermedades se pueden curar con un método muy sencillo: consumir marihuana y “follar todo lo que se pueda” Así es, a éste pequeño pueblo africano, primo-hermano de los pigmeos y que a buen seguro tendrán más años que nosotros, “los blanquitos europeos”, les encanta su propia medicina, el cannabis y el sexo. Estoy seguro que a la mayoría de los mortales también nos gustaría su medicina. Que suerte deben de tener los enfermos en esa parte remota del mundo, Uganda, allí la población no debe temer la visita al cuarandero o “doctor” de la tribu, los medicamentos que receta éste y sus consejos terapéuticos, no parecen ni dolorosos ni aburridos, todo lo contrario. En esta pequeña tribu, actualmente solo quedan 76 miembros, está situada en Uganda en el distrito occidental de Bundibugyo, en el límite con la República Democrática de Congo, han padecido todo tipo de inestabilidades, políticas, étnicas, hambrunas, etc. Ellos solo creen en las bondades de la naturaleza, de hecho, desde que se les obligó a salir de los bosques para vivir en pequeñas comunidades, la población bajó alarmantemente su numero, tampoco pudieron vivir en las cabañas que el gobierno les dio y volvieron a sus chozas, (decían que eran incomodas y con chinches), no se relacionan con las gentes de los alrededores para que no les transmitan enfermedades, también creen que todas éstas pueden ser tratadas con marihuana y sexo. Cuando se le preguntó por el sida, el rey de la tribu sonrió y respondió que es una enfermedad para otras personas y no para los batwa. La madre del rey, Astanjona Bikene, de 65 años, también se quejaba de que los quisieron obligar a llevar ropa. “La ropa puesta todo el tiempo ensucia el cuerpo, porque no permite que entre el aire fresco”. Así es la pequeña tribu, sana sexy y fumeta, que mas le pueden pedir a la vida, ¿altura tal vez?-os recuerdo que escasamente pasan del metro de altura, pero como alguien dijo: “el los frascos pequeños siempre esta la esencia”. Luego están los Massai, otra etnia africana y guerrera, mucho mas numerosa y grande, éstos normalmente son muy altos (rondan los dos metros) y son muy corpulentos, además, las mujeres son consideradas un bien personal del hombre hasta el punto que es ofrecida en señal de hospitalidad pudiendo ser poseída por cualquier amigo guerrero del marido, además es sometida al dominio del hombre y se utilizan practicas de extirpación del clítoris con ellas. Un mismo continente, dos etnias, una a follar mucho para que se te vayan los dolores y otra a mutilar la mujer, una vivir de la naturaleza y otra a matar como buenos guerreros, una a fumar y hacer el amor y otra a dar saltos guerreros y a dejar que se beneficie a tu mujer tu mejor amigo. A sí es África, allí como en todos los lugares del mundo tiene que ver mucho donde te “cagan”, si tienes suerte y te toca con la pequeña tribu de “fumetas follaorets” pues a vivir que son dos días, pero si te toca con los “grandullones de mala leche” y encima tus amigos se benefician a tu media naranja, por amistad; entonces, posiblemente serás un cornudo, apaleado por el enemigo y teniéndote que ir a fumar “un peta” con tus vecinos lo Batwa y a ver si te follas a una menuda.